martes, 17 de mayo de 2016

Una final

Punto culmine, momento donde todo lo que hiciste tiene su desenlace sea justo o no. Aquí no se sabe de justicias, o la ganas o la pierdes pero no puedes esperar que tus méritos anteriores te lleven a lo que deseas. La vida es así, aunque duela. No hay muerto malo y los que pierden finales son muertos, no hay crítica alguna. "Pobrecitos, no pudieron." Que mentalidad más basura.

El gusto de vivir en un círculo que espera de la meritocracia los dones divinos, y no es así. La vida no es como uno quiere por más que haga esfuerzos. Me toca ser el amargo pero sí. Hace rato me di cuenta que los azares definen quienes somos, o el destino, pero hablar de méritos es tiempo perdido. Puedes sentirte mejor o peor con tu cuenta acumulada pero al fin y al cabo no define que será de ti en 20 o 30 años más.

A veces pega duro todo, pero depende de uno aguantar estoico o quebrarse. Me tienen podrido los moralistas, los que se llenan la boca pregonando mierda para después limpiarsela como se debe, chato de los esquizofrenicos y salfatísticos que en todo ven un pero, de los suspicaces que siempre esperan lo peor del otro. Que gente de mierda loco, un segundo no dejan de romper las pelotas. Pero bueno, uno no puede pedirle peras al Olmo y si ya se arraigó esa mentalidad y esa manera de actuar es difícil que un don nadie la cambie.

Hoy vivo mi final o mis finales, ya que ojalá sea más de una. Es un momento complejo y de suma tensión pero que si todo sale bien podré dormir un poco más tranquilo. No me hago el santo en un mundo hecho mierda pero si me considero lo suficientemente correcto para decir que no escupo al cielo -por lo menos ahora- ni me chupo las bolas creyendo que está bien. Au revoir.


lunes, 15 de junio de 2015

La bola de nieve

Chile empieza su participación en la copa América, las expectativas son altas pero en su mayoría de público ajeno al (nuestro) mundo del fútbol. Público que se da el lujo -porque es un lujo pagar las entradas- de ir a presenciar el partido en el estadio, y que esta sea su única visita a una cancha en mucho tiempo. No tengo nada contra ellos, ni con los que lo ven como el regalo para un pequeño que vibra más con la selección porque aún no define sus colores o los que lo ven como la oportunidad para reconciliarse con su viejo. Pero no perdono, y eso jamás, a aquellos que van a jactarse de su presencia, que opinan como eruditos acerca de un tema del cual no tienen ni idea, que lo ven como la oportunidad perfecta de la aceptación y reconocimiento social. Qué vergüenza ser ellos, los sin identidad.

Ya después de pasar por este bodrio que es aceptar que gente desconocida venga a escupirme en la cara en mi propia casa, están los que lo encuentran bonito, los que se regocijan al ver que pase esto. No lo puedo creer.

¿A esos que no ven fútbol en todo el año le celebras que apoyan a la selección de vez en vez?, ¿a la relación más hipócrita y cínica que hay?, ¿te sientes bien regalando este deporte a quienes no les interesa una mierda?. Tú no amas el fútbol, tu no tienes nada de amor por la pelota, que te mira triste, traicionada. A ti te importa encajar en el asado de turno comentando sobre jugadores, con quienes no le vieron UN partido siquiera en toda la temporada, a mi me daría vergüenza. Y más aún que lleguen y se den el derecho de putear a un jugador porque no corrió los 90 minutos. Por favor. Que se creen con la autoridad, llena de petulancia y arrogancia, de exigirles que cumplan con su trabajo; que para eso están.

Cuando ganan, ganamos todos; cuando pierden, pierden ellos. Perdió Bravo que no atajó el penal, perdió Alexis que no la metió adentro, perdió Vidal que dio un pase malo hacía atrás, perdió Medel que no metió los huevos que mete siempre. Qué increíble, de pronto estoy en un foro hablando con los máximos sabios del fútbol mundial, cuando -y estoy seguro de esto- nunca han pateado una pelota.

Se pasó a cinco, incluido al arquero y le pego a la cara externa de la red. Se lo perdió: malísimo, típico jugador chileno mediocre, "jugamos como nunca, perdimos como siempre", falta mentalidad ganadora, que vuelva Bielsa. Es como si esperasen el error, disfrutan ver como fallan para luego despellejarlos en su derrota, como verdaderas carroñas. Empiezan a manejar números y combinaciones. "Qué hay que usar el 4-3-3", "Sampaoli ratón que juega con un 4-4-2", "Deberíamos volver al 3-5-2 de Brasil". Me impresiona ver tanta sapienza, casi como técnicos, es cosa de mandar a los jugadores de cierta manera y listo, ganamos.

A mi no me gusta la selección, hace rato que le perdí el gusto, pero que basureen mi deporte -sí, es mi deporte como el de muchos que lo amamos- y que lo haga gente que no tiene pito que tocar por una cosa de integridad me apesta, me toca el orgullo y me enoja mucho. Pude moverme del camino de la bola de nieve, que trae toda esta parafernalia y euforia, con cornetas, gorros, banderas, y todos los productos del buen hincha. Estos giles no merecen una frase para terminar mi columna. Chao.



sábado, 9 de mayo de 2015

Que yo no duermo bien de noche

Pregunta
respuesta
conversación
risas
audios
fotos
vídeos
confesiones
palabras lindas
quizás cariño
expectativas
entusiasmo
programación
vuelta a casa
organizarse
llegó el día
conocerse
nervios
carita rojita
abrazo tembloroso
caminar
esculturas
Mapocho al lado
abrazos, ahora seguros
frente a frente
frases
beso robado
beso tímido
beso tibio
beso normal
beso
despojo
libertad
empezamos
de la mano
Mcdonals
comida
a nuestras casas
universidad
indiferencia
forzada
plaza Brasil
dos días
beso escondido
seguir jugando
a no ser nada
completos
beso aclaratorio
risas
cariño
me gustas
te quiero en realidad
no hay rollos
de la mano a todos lados
pareja
marzo
abril
sueño
pesadilla
enamorado
menos rollos aún
besos con amor
te amo
mayo
fin de las pruebas
planes
regaloneo
cama
los dos
al otro día
expo
fallida
parque
me encantai
te miro
qué nervios
pregunta
respuesta
polola, al fin



Trae tus pijamas...

domingo, 22 de marzo de 2015

Aunque me corten las piernas

En 4 años:

Una lesión
tibia y peroné, fractura
Dos lesiones
tobillo, esguince
Tres lesiones
cúbito, fractura
Cuatro lesiones
tobillo, otro esguince
Cinco lesiones
nariz, fractura
Seis lesiones
rodilla, esguince

Si fuera desesperanzado, hace rato me dedicaría a dibujar, fotografía o a mirar pájaros.

Pero me gusta tanto recuperarme de las lesiones, ir a jugar, tener la pelota, recibir patadas, caerme al pasto, pararme; buscar la pelota otra vez, correr con ella, ir de frente ante quien me pegó, pasarlo, hacer el gol, desconectarme, sentirme feliz haciendo eso que aunque me quede sin piernas voy a ir a una cancha para ver fútbol, y si me quedo sin ojos voy a escucharlo por la radio, y si me quedo sin oídos entonces ahí, sería un buen momento para morirme.

jueves, 29 de enero de 2015

Cuando la perdemos, somos uruguayos

Eso siempre nos decía mi técnico en el entretiempo, que es Uruguayo claro está, reclamarnos que había que meter huevos o sacaba a todo el equipo si era necesario. Qué crack.

He perdido tantas cosas que siento que para recuperarlas solo puedo usar esta filosofía: O me dejo el pellejo o no duermo tranquilo. Agradezco haber podido asimilar esa manera de vivir, porque ya trasciende al fútbol.

El 2015 partió como el hoyo, pésimo, horrible, no pudo ser peor. Terminé definitivamente y de ultra mala manera, cuando vi un rayo de luz porque entré en los titulares de un equipo al que llegue un mes antes se aparece un mala leche y me fractura 2 huesos de la nariz al segundo partido de la copa; pa' la casa y sin un mes de deporte alguno.

En este claustro que llevo he podido pensar mucho, porque más que eso no puedo hacer y realmente ya no tengo espacio para conclusiones. Es que no las hay, no puedo llegar a nada porque me falta de todo; cerrar muchos ciclos, con personas, conmigo mismo. A la única conclusión que pude llegar es definirme como persona.

No es una sola definición, son muchas y creo que cada situación va sacando lo mejor de mi, esto porque ya no creo que pueda salir algo peor. Son tantas las veces que me he caído, que me han botado también que me impresiona poder levantarme cuando varios ya se hubiesen sumido en su mierda y depresiones. No me siento especial para nada, simplemente me siento orgulloso de mi y me creo el cuento de que yo puedo, yo puedo hacer lo que quiera si me lo propongo. Ya tengo varias metas a corto y mediano plazo así que cuídense jajaj.

También me di cuenta de lo mucho, y aunque suene cliché, simio o que se yo, de lo mucho que el fútbol ha significado y significa para mi. En Nacional llevo un mes y algo, y realmente desde el día que llegué me sentí parte de un equipo, de una familia; nadie me miró feo, nadie se privó de darme un pase, de compartirla conmigo pese a que nunca habíamos jugado juntos: era como darle tu hija a un desconocido para que la lleve en sus brazos.

Es lindo sentirse parte de algo grande, donde todos reman para un mismo lado. Y es que nunca lo había sentido antes.

Para que más hablar de mi otro equipo La tuve ahí, entrañable club que armamos con amigos del alma. Cuando empieza el partido, contra quien sea, todos y cada uno deja hasta lo que no tiene por el otro, aquí me quiero detener para hablar de alguien es especial: Mi portero y capitán, el Luquitas.

Muchos me dicen: '' Oye, por qué seguí trayendo al Lucas '', '' Es malo, no sé que le veí '', '' Deberían decirle que mejor venga a ver '' y cosas así. Lo curioso es que si yo digo que va a ser nuestro arquero, nadie lo discute. Y no es que mi palabra sea ley, sino que ahí entienden la razón: Pese a todas sus dificultades, que el mismo se impone está ahí rompiéndose el lomo para atajar lo más posible.

Cada vez que lo veo achicando, o descolgando una pelota o estirándose abajo (que es lo que más le cuesta jaja) me entra una inyección anímica tremenda, y me digo: '' Él con todo lo que le pasa, ahí está: matándose ''. Esa es la sensación de que estás en un equipo, cuando es más importante ir a trancar con la cabeza no para que digan que tienes huevos sino para evitar que el equipo salga perjudicado. Aquí no existen las figuras, aunque uno haga 10 goles los celebra y les da responsabilidad a todo el resto.

Cuánto enseña este deporte por favor, y cuanto salva de la realidad. En una cancha he sido realmente feliz, al 100% sin preocupaciones. Si tiene tiempo, lea lo siguiente; de alguien que respira fútbol para ud.



El fútbol es un estilo de vida... Tierra y piedritas... El entrenamiento terminó, parado con el bolso bajo el brazo uno se detiene un momento y se queda mirando la cancha.

Tierra, piedritas, pasto, el lugar donde jugamos.

Esa tierra y esas piedritas donde alguna vez nos caímos y nos raspamos las rodillas, las caderas, los codos, las manos...

Esa tierra y esas piedritas que nos quedaban adentro del botín y nos molestaba durante el partido y hasta nos sacaban ampollas...

La tierra que hizo que ensuciemos toda la casa y escuchar a mamá decir, sácate los botines y las medias afuera y vas directo a la ducha...

¿Qué es lo que nos da la fuerza cada año para arrancar un campeonato?

Los domingos me gusta dormir te dicen todos...

Es mejor el fútbol 5 te dicen tus amigos...

No estamos nunca juntos te dice tu novia...

Pensá en estudiar y trabajar te dicen tus parientes...

Pensás por dentro y sonreís... Qué saben ellos de qué cosa significa el fútbol para vos


Qué saben ellos de la tensión y los nervios que no te dejan dormir un día antes del partido...

Qué saben ellos de los partidos que jugaste lesionado o enfermo...

Qué saben ellos de lo que sentís cuando haces un gol y tus compañeros te abrazan desesperadamente...

Qué saben ellos de las patadas y del dolor que te provocan...

Qué saben ellos de lo que es llegar tarde con todo el equipo en el vestuario y el técnico dando la charla...

Qué saben ellos de la fuerza que te da una palmada en la espalda de un compañero cuando terminaste el trabajo físico...

Qué saben ellos de lo profundo que respiras cuando el técnico está dando la citación...

Qué saben ellos de la impotencia que se siente cuando estás sentado en el banco de suplentes...

Qué saben ellos de lo que es ganar o perder un partido a 5 minutos del final...

Qué saben ellos de lo que estás pensando mientras elongas 10 minutos antes del partido...

Qué saben ellos de lo que es estar entrando en calor el segundo tiempo esperando que en algún momento el técnico te llame para hacerte entrar...

Qué saben ellos el dolor que se siente después de un foul...

Qué saben ellos de lo que se siente cuando hace un gol el jugador que tienes que marcar...

Qué saben ellos de los codazos que recibís, de las patadas que das y de las veces que nos levantamos una y otra vez...

Qué saben ellos de lo que es dar la última vuelta a la cancha y llegar casi muerto que no puedes ni siquiera escupir, pero sabes que lo hiciste...

Qué saben ellos lo que sentís cuando miras el partido de la tribuna...

Qué saben ellos lo feo que es estar parado por una lesión...

Qué saben ellos de las duchas de agua fría que te diste...

Qué saben ellos de lo bien que se siente tirarte al piso en una cancha llena de agua...

Qué saben ellos cómo es cagarse de calor en Febrero haciendo la pre-temporada mientras que tus amigos están de vacaciones y viven de joda...

Qué saben ellos lo que se siente cuando van todos a bailar y tu te mueres por ir pero te tienes que acostar temprano para jugar al otro día...

Qué saben ellos lo que es perderte la fiesta de un amigo y acostarte tempranito para después ir a jugar?

Qué saben ellos lo que es llegar y darte cuenta que te olvidaste el documento...

Qué saben ellos lo que es jugar el clásico, la semana anterior, la noche anterior, los minutos antes, perderlo, ganarlo...

Qué saben ellos lo que es ir al entrenamiento con la comida en la boca?

Qué saben ellos lo que es reunirte todos los días, con las personas que marcan tu vida, tus amigos...

Qué saben ellos de lo que amas este deporte...

Qué saben ellos lo que es perderse un viaje de egresados por el fútbol...

Qué saben ellos lo que es que llegue fin de año y que dejen libre injustamente a un amigo...

Qué saben ellos lo que es ir a entrenar de lunes a viernes, y que llegue el Sábado y no estar citado...

Qué saben ellos lo que es ir a entrenar un Sábado sin ser citado...

Qué saben ellos lo que es perder una final...

Que saben ellos lo que se siente al errar un penal...

Qué saben ellos lo que es salir campeón..

Qué saben ellos de la emoción, piel de gallina, el sentimiento que siente cada uno de nosotros, cuando leemos esta nota...

Tierra, piedritas, pasto, 10 personas con vos, 11 del otro lado, una pelota, y un silbatazo largo y seco...

Esta es nuestra vida, qué saben ellos...



'' Mucha gente dice que el fútbol no tiene nada que ver con la
vida, no sé cuanto saben de la vida pero de fútbol no saben
nada. ''








Dedicada a mis compañeros de Nacional y la Academia, al técnico Sosa y Francisco Pérez, a todos quienes sienten igual que yo, a LaTuveAhí y en especial a Lucas Figueroa, mi capitán perdamos o ganemos.








martes, 7 de octubre de 2014

Mala suerte

Hay quienes dicen que no existe la suerte, otros; que uno debe buscarla. Yo soy de esos. Explicaré como se puede buscar la suerte con una analogía: En el fútbol hay algo que se llama centro-shot, una jugada llena de picardía que requiere gran rapidez mental. Funciona de la siguiente manera: El jugador que lleva la pelota desborda por la banda pero ve que en el área hay demasiados rivales y pocos compañeros como para lanzar un centro por aire y tampoco puede rematar directamente a gol por su ubicación lejana al arco. He ahí que nace esta fantástica jugada, el jugador que lleva el balón golpea de tal forma que este no se levante del suelo y cruce el área de manera paralela al arco. ¿Por qué? Para que rebote en alguna pierna, ya sea rival o aliada y por consecuencia logre entrar al arco, la resistencia del arquero es prácticamente nula debido a la cercanía con su pórtico. Eso, es buscar la suerte. Que por azares del destino logre entrar, como sea.

Me gusta creer que si uno busca la suerte esta llega, pero este año ha sido todo lo contrario; bueno, salvo algunas excepciones.

Todo empieza mal en el verano, llevaba un feliz pololeo y me tuve que ir al norte por capricho de mi mamá, estaríamos separados un mes. " Será sobrellevable ", pensé; pero nada de eso, todo iba cada vez peor. Pasó mi cumpleaños y las discusiones fueron cada vez más frecuentes, pero por banalidades, nimiedades que nunca se nos habían pasado por la cabeza, serían motivo de peleas. La distancia, el mal internet y la mala señal; las constantes salidas con nuestras respectivas familias cada vez nos dejaban menos tiempo para hablar, parte fundamental de toda relación. Hasta que un día se rebalsó el vaso, luego de aguantar y comprender discusiones vacías por que se sentía insegura llegó una que no pude dejar pasar: Le hice una broma como esas que siempre hacíamos y se enojó de tal forma que se fue a acostar y dormir, a las 8 de la noche. Toda esa noche intenté darle una explicación, justificar su actuar pero no fue posible. Estábamos enojados uno con el otro por una estupidez. Al otro día me habló para pedir disculpas pero fue tanto mi análisis la noche pasada que no pude aceptarlas al 100. Cada vez que pensaba en el momento actual de nuestra relación quería terminarla. Hasta que me decidí, ya no tenia ganas de darle cariño o salir con ella, o si quiera hablar. Quería estar solo. Nos juntamos en el Bellas Artes un 4 de Marzo y terminamos, 8 meses que quedarán siempre en mi memoria, bueno excepto el último mes porque no vale la pena recordarlo.

A veces pienso que fue errada mi decisión pero la mayoría del tiempo me quedo con que fue lo correcto, no merecía que no le devolvieran el amor que daba. Se lo que se siente eso.

Pasé todo el mes siguiente tratando de reponerme, no porque sufriera sino porque no sabia que hacer. La guitarra fue mi mejor aliada ese mes, que era el último de vacaciones antes de entrar al preu, en Abril.

Aqui empieza otra historia, mucho más difícil. Luego de haberle dado un beso a una ex que vive en mi departamento (si, la veo casi todos los dias jaja) entraba al preu con la nula intención de conocer alguna chiquilla con la que pudiese haber algo. En los tres cursos habían algunas que me llamaban la atención pero no que me mataran.

Así fue que en historia una me empezó a hablar, de la nada. No estaba muy interesado pero por mi naturaleza le seguí el juego. De a poco, me empezó a coquetear a lo que yo respondí. La cosa es que nos juntamos y pasó lo que tenia que pasar; lo curioso es, que en el minuto nos arrepentimos del suceso. Ninguno de los dos estaba realmente listo, cuento corto; dejamos de hablar por un tiempo y luego quedamos en hacernos los huevones y decir que nada pasó. Otro gol en contra, llevaba dos y de local. La vuelta sería bastante difícil.

El año transcurría sin muchos sobresaltos, conocí a un par de personas más que me cayeron bastante bien. Ahora es que vendría el partido de vuelta, sin saberlo en realidad: Llegó Agosto y una amiga me dejó de hablar de la nada, el Lucas (una amiga muy simpática) me insistía que yo le gustaba. Era imposible, llevaba un pololeo de 2 años y 7 meses, creo; no me acuerdo. Si, es la misma de mi primer escrito. Si la leyó, sabe la historia; sino, léala. Lo hablamos y efectivamente, sentíamos cosas el uno por el otro. La cosa es que había hecho 2 goles de visita y el partido se veía totalmente ganable. Mi año empezaba a arreglarse, tenia a alguien que realmente me gustaba y muy cerca de concretar algo. Bueno, ya saben el resto; gol en contra al minuto 95 y pa' la casa. Todo volvía a ser como siempre, una vuelta a la realidad que dolió bastante no por el hecho de volver sino por el como.

Había que reponerse de nuevo, como siempre. Así fue que empecé o volví a hablar con alguien a quien conocí a principio de año pero por diversas situaciones dejamos de hablar. Es curioso como de la nada todo vuelve a tomar forma. Hoy por hoy, me di cuenta que no necesito a nadie; aunque a veces lo piense. El año parece tomar un curso definitivo al final, con una tocata en Noviembre y la PSU en Diciembre (ojalá lo astros se junten y me ayuden jaja).

La suerte existe, así como la mala suerte. No sé cual de las dos me gusta más, solo sé que una es consecuencia de otra. Juzgue usted cual es cual. Espero que la mala suerte no me acompañe en la PSU o en el resto del año y que por fin encuentre lo que tanto busco: Un poquito de buena suerte.

" Un golpe de suerte, i'm waiting awake ".- Lucho Jara.




martes, 16 de septiembre de 2014

¿Por qué es así?

Necesitaba descargarme, los días pasan y sigo con la bala pasada. Ella hace todo lo posible por pasarla bien, y yo todo lo posible por olvidarla. Suena a canción mala de Arjona, pero es así; en 5 meses conocí a alguien tan igual a mi, igual de pesada, con el mismo sentido de humor, con las mismas mañas, casi todo. Eramos iguales excepto en una cosa, solo una, ella sí y yo no. Con el sí me refiero a sí, estaba atada.

Da igual, la buena onda siempre estuvo. El problema es que ahora, de un momento a otro no está; y es curioso que tan solo 30 segundos destruyeron 5 meses. No sé que conclusiones sacar, en realidad no sé si hay conclusiones ya que solo espero que volvamos a cruzar un hola, ¿cómo estay?

Lo bueno es que sé que nunca leerá esto, quizás me odie más aún. Aunque quizás no me odia, ya lo ven: no sé nada de lo que le pasa hoy por hoy. Solo sé que me gusta y hago lo imposible para demostrarme que no es así. Qué puedo decir, soy masoquista.

El dilema nace porque nunca fue políticamente correcto que nos quisiéramos de otra manera, con no cariño, o que nos abrazáramos mucho, o que hablásemos hasta las 5 de la mañana, o que saliéramos al patio de comidas de Bandera a comernos un completo del Dominó y hablásemos hasta las 7 de la tarde, y vieras tu teléfono con 20 llamadas perdidas. Que importaba, es más bonito cuando se hace lo que se quiere, se pueda o no.

Tantas cosas podría decir, siempre te molestaba que pensara demasiado; o ''filosofara'', o pensara solo en fútbol. Que te molestaba contarme tus cosas, porque aunque no querías hacerlo terminabas haciéndolo igual. Que me gustaran los Red Hot. Que no me pusiera hielo cuando llegaba herido de mis partidos. Que te discutiera sabiendo que no ibas a perder. Siempre te han molestado más cosas de mi, que a mi de ti.

Me acuerdo cuando pensé que me pasaba muchos rollos, y de pronto, me dijiste que en realidad sentías lo mismo por mi que yo por ti. Fui tan feliz esa semana. No te imaginas cuanto, pese a que no significaba nada en realidad. Fui tan o más feliz que esa tarde en Moneda, cuando te asusté, cuando pasamos por al lado de un vagabundo que te dio miedo, o al lado de ese cabeza de músculo que andaba con musculosa, valga la redundancia, bajo un clima de 5 grados, o al lado de esos flaites que se asombraron con la puerta que se abría sola. Fue tan bonito ese día, lo caminamos entero abrazados, y lo repetiría de principio a fin, sobre todo cuando nos despedimos en el metro.

Quería solo esto, descargar todo lo que siento. Siento pena, decepción, quizás un poco de rabia pero te entiendo, mucho en realidad. Yo tampoco cambiaría carne por charqui, aunque el charqui esté mejor preparado. Solo desear que no te vuelva a pasar con alguien más, así me sentiría un poquito más único. Yo y mi egocentrismo desde acá te deseamos lo mejor.

Que risa cuando me corregiste el primer día de clases, o segundo, en matemáticas. En Abril. De ahí no paramos de hablar. Bueno, hasta ahora.

'' Dos paseantes distraídos han conseguido que el reloj de arena, de la pena pare. Que se despedace. Y así seguir el rumbo que el viento trace. '' - Jorge Drexler